Desde #mastersofatapiceros vamos a hablaros de una pregunta que quien más o quien menos nos hemos hecho alguna vez cuando vamos a elegir tela para nuestro sofá. Queremos mantener la tela elegida durante las cuatro estaciones del año, pero al mismo tiempo que en verano no nos aporte más calor y que en invierno sea cálida.
Es indudable que hay telas de grosor y tejidos más apropiados para lugares más fríos u otras para lugares más cálidos, por ello, debemos buscar el equilibrio entre la tela que nos guste y aquella que más se adapte a nuestras necesidades.
Por ejemplo, una tela de loneta siempre será más fina y fresca que una chenilla o que una pieza de piel; ahora bien debemos valorar la durabilidad de las mismas y la pieza que vamos a tapizar, el uso que le vamos a dar o cuánto tiempo querremos mantenerla sin cambiar.
La loneta nos aporta quizás diseños más novedosos, llamativos y diferentes. Una chenilla lisa siempre es una apuesta segura por ser un básico con el que podemos partir para decorar y añadir otros elementos a nuestro gusto como cojines. O la piel que aporta una elegancia innata a la decoración del elemento elegido.


Es de gran importancia cuando vayas a realizar tu compra que hables con tu tapicero para mostrarle tus necesidades ya que él será la persona que mejor te pueda orientar y aconsejar. En #mastersofatapiceros te escucharemos encantados para tratar siempre de ayudarte.
¿Hablamos?






